lunes, 3 de enero de 2011

Sopla... Señor




El Mar... El Eterno Vientre de la Madre Tierra

El Viento, Su beso... Su arrullo constante y su caricia

Como voz de truenos su canción,

Como palmeras que se mecen con la brisa, su danza

Y la fuerza de las olas hace el amor constantemente con la playa...

Cada mañana un nuevo rostro,

Cada tarde un nuevo mar


La marea siempre nos deja una playa distinta

Este idioma nuevo que aprendo, es el Gran Lenguaje del Mundo, la Primera Gran Revelación de Aquél que hizo todo (o de Aquélla)


El Sol entre las nubes, toca el océano,

Y sólo pienso en los dedos amorosos de Dios

Que vierte Vida sobre la Vida,

Y escondido secretamente juega...

Secretamente, con mil nombres


Dios escondido y nadapoderoso

Dios revestido de carne,

Revestido de mujer con diez hijos

De hombre pescador

De joven abusada

De alcohólico

De Mendiga

De Demente...


Dios encarnado en lo más olvidado y despreciable

"en la locura del mundo"